Category Archive Estereotipos en las mujeres

Byprostitutas profesionales prostitutas abolicionistas

Prostitutas profesionales prostitutas abolicionistas

prostitutas profesionales prostitutas abolicionistas

Y el dinero corrompe, compra conciencias, compra profesionales que van haciendo todas políticas de justificación de la prostitución.

Que tiene que ver con las crisis económicas Todo este movimiento del norte de Africa, del Medio Oriente, hacia Europa tiene que ver también con las cuestiones de conflicto bélico.

Entonces, pensemos en esos países que mencionaron. Toda esa gente que es tratada o traficada o libremente puede cambiar de situación de vida. Ellos envían remesas a los países. Es una situación que no se banca. Entonces hay que darle un estatus legal. Si son trabajadoras, van a trabajar. Entonces para que eso deje de ser mirado mal se trata de armar todo esto que legalice, que legitime, que le dé un viso de algo bueno para las mujeres y para la economía.

Incluso pareciera que ahora ser progresista es estar a favor de la legalización. Desde el mundo del revés pasa a ser que los varones tienen derecho al libre acceso de los cuerpos de las mujeres. Porque nosotras sabemos, no nosotras las abolicionistas sino cualquier persona que tenga un interés en la historia de las mujeres, que la prostitución es una institución milenaria que a través de los milenios siempre sirvió para sojuzgar el cuerpo, la sexualidad y la vida de las mujeres.

Entonces una institución como ésa no puede convertirse de pronto en un derecho a ejercer la prostitución. En realidad yo creo que la posición protrabajo es una posición moralista porque es la posición de las mujeres entre las que van a estar al servicio de los varones como objeto y las mujeres que no van a estar en esa situación, las buenas.

Es seguir manteniendo la moral patriarcal tradicional. También dicen que son posiciones antiguas, antisexo, en contra de la libertad sexual cuando en realidad es todo lo contrario porque la libertad sexual desde el punto de vista de las feministas la entendemos como la liberación de las mujeres pero es una liberación de todo, de la violencia, de estar sometidas a los varones, a la prostitución y a toda forma de opresión. Esa es la moral que nosotras queremos. Es disociarse, separarse de su propio cuerpo, de no considerarlo tan valioso para sí como puede ser la mente, tener una integridad.

Nosotros fuimos hijas de los Ir contra todos los estereotipos, en contra del sometimiento del ama de casa, la domesticación de la sexualidad heteronormativa y patriarcal de adentro de los hogares. Estamos en contra de eso y del uso del cuerpo de las mujeres para la prostitución.

Ni santas ni putas. Porque el dinero determina el momento en que van a tener que dejarse eyacular sobre su cuerpo. Porque a un tipo se le ocurre porque tiene plata, no porque es su deseo. Es poder decidir tener amor entre mujeres, tener amor sin legalizaciones por parte del Estado, tener distintos y variados amores en distintos momentos de la vida.

Es una realización plena de los deseos pero esa realización no es ilimitada. Esto que se dice que la política antitrata criminaliza a las mujeres en prostitución no es así. A quien se criminaliza es a los proxenetas, a los tratantes. Desde que se aplica la ley de trata hubo condenas y procesamiento a tratantes, a proxenetas, hay funcionarios, intendentes. El nombre de la antigua prostituta ha vuelto a saltar a la palestra gracias a una entrevista concedida a la BBC , pero es una figura habitual en los medios de comunicación anglosajones: Su historia, desde luego, sirve de material para reflexionar sobre las contradicciones y puntos débiles de ambas argumentaciones, tanto las de las antiprohibicionistas como las de las abolicionistas.

Valisce comenzó a prostituirse cuando era menor de edad, y en , después de dos años haciéndolo, se unió al Colectivo de Prostitutas de Nueva Zelanda NZPC.

Pasó a convertirse en una coordinadora de la organización y, gracias a sus esfuerzos durante un cuarto de siglo, en —finalmente y de forma pionera—, el país de las Antípodas despenalizó la prostitución. Si estas, en el pasado, eran las que decidían sus límites y las tarifas que ofrecían por cada uno de sus servicios, ahora se implementó la tarifa 'todo incluido'.

Former prostitute Sabrina Valisce gives evidence how decriminalization of prostitution failed in NewZealand part 1 pic. No solo eso, sino que muchos hombres comenzaron a incurrir en una especie de 'violencia cotidiana', que incluía golpes, ahogamientos, tirones de pelo y otras clases de humillación sexual que antes estaban limitadas.

Entre otras razones, porque se pagaban aparte y en unas condiciones que había que negociar con la prostituta, algo que no existía en el modelo 'todo incluido'. A esta situación había que añadirle un problema adicional, que es que, debido a la despenalización, la policía ya no podía entrar en los burdeles con la misma facilidad, por lo que muchos abusos se obviaban. La experiencia de Valisce fue que la despenalización distanció a las trabajadoras y propició una competencia feroz que antes no existía.

La experiencia de la prostituta fue justo la contraria, ya que este proceso provocó el distanciamiento de las trabajadoras y que perdiesen la independencia económica y de decisión de la que hasta entonces gozaban. El conocido como modelo noruego , promovido por Cecilie Hoigard , en el que se despenaliza la venta de sexo, pero se prohíbe la compra o su intento.

En definitiva, se protege a la prostituta al mismo tiempo que se persigue al cliente. Y eso es lo que diferencia el abolicionismo del prohibicionismo. Pues nos interesa porque no se podría entender la prostitución como un ejercicio de libertad sexual de las mujeres. La prostitución es una forma onerosa y una forma extraordinariamente dura de ganarse la vida.

Para terminar, quiero mostrar que el consentimiento al que se apela como fundamento de la legitimidad de la prostitución es inicuo, tal y como señalaba Rousseau desde un punto de vista moral y desde un punto de vista político. El contrato tiene que tener límites, y las sociedades en las que vivimos ponen límites al contrato, pese a que el liberalismo haga una exaltación de que el contrato no tiene que tener límites.

Y es importantísimo que volvamos aquí a diferenciar lo que es la legalidad de lo que es la legitimidad. Muchas veces hay hechos que son considerados legales y, sin embargo, no son legítimos. Por eso yo creo que es imprescindible establecer, poner al descubierto la vinculación que hay entre prostitución y neoliberalismo.

El neoliberalismo tiene un deseo ilimitado, que es el de que todo lo que existe forme parte del mercado, que todo se pueda vender y todo se pueda comprar, incluidos los cuerpos de las mujeres. Y probablemente éste es el principio. Yo creo que me Va a ser completamente imposible que conteste a todo. De modo que no ha habido ni una sola pregunta que haya estado desubicada, todas han ido exactamente a la cuestión.

Las voy a contestar igual un poco desordenadas. Lo primero, yo quiero explicar muy brevemente, por las consecuencias que tiene, qué significa lo del abolicionismo normativo; y lo primero quiero decir que lo mismo que no hay un solo feminismo, sino que hay varios feminismos, igual que no hay un socialismo, sino que hay varias posiciones dentro del socialismo, igual que no hay un solo liberalismo, hay liberalismos, neoliberalismos, hay democracias cristianas, hay, en fin, tantas cosas, el abolicionismo es un bloque que no es completamente homogéneo, en el que hay, digamos, matices y hay matices de orden intelectual y también matices de orden instrumental y político.

Cuando yo hablo de abolicionismo normativo lo que quiero decir es que hay dos terrenos muy claros: La prostitución, como otras esclavitudes y como otros fenómenos sociales, es éticamente detestable, porque es detestable la subordinación, porque es detestable la inferioridad y porque es detestable la no libertad. Creo que tenemos que generar criterios éticos que nos permitan distinguir aquello que es adecuado y lo que no lo es, lo que es ético y lo que no lo es.

Entonces, la prostitución es un fenómeno social detestable desde el punto de vista moral; después ya vienen otras muchas discusiones. Pero la característica que tenemos en el feminismo y la característica que tiene la izquierda, y digo la izquierda en su sentido amplio, y esta es la distinción analítica fundamental que hay entre el prohibicionismo y el abolicionismo, y la característica fundamental que hay también entre la izquierda y el liberalismo, es que la izquierda y el feminismo, como todos los movimientos críticos de la modernidad, tenemos la manía de preguntarnos por las causas.

Vamos a decirlo con otras palabras: Y no hay una definición buena de qué es la política ni se pueden hacer políticas que estén orientadas a ampliar la libertad y la igualdad de los seres humanos si no hay unos criterios éticos que son incontestables.

Sobre la ética no hay discusión, hay discusión sobre la política. Los derechos humanos no se pueden cuestionar, se pueden cuestionar determinadas políticas. No es ese mi punto de vista. Por lo tanto, ahí ninguna duda. Y el segundo paso que tenemos que dar es entender por qué existe la prostitución.

Y tenemos que deshacernos de esa idea loca, bajo mi punto de vista, que como una realidad ha existido históricamente siempre, tenemos que darla por inevitable. Nos podemos poner en el peor de los casos.

Y el peor de los casos es que, efectivamente, estemos en la posición de que queramos que desaparezca la prostitución y la desigualdad, pero lo consideramos imposible. Cuando digo que desde la izquierda y desde el feminismo tenemos esta manía, que yo creo que es una manía muy emancipadora, de mirar las causas, pues yo creo que no se puede entender la prostitución fuera de que tenemos que asumir que existe esto que se llama Si las dominaciones existen es porque hay muchísimos instrumentos que las tapan, si no, evidentemente, lo que habría serían revoluciones, obviamente.

Tiene una larguísima historia. Y por eso el feminismo tiene tres siglos de historia. Después viene otro terreno, y el otro terreno es el de las políticas.

Aquí sí que existe una discusión. Y las medidas de acción afirmativa y de discriminación positiva, tengo que decirles que desembocan, por cierto, en otro concepto: Yo no estoy pensando en una sola ley. Desde el feminismo se pide que los derechos humanos que disfrutamos las mujeres del primer mundo también puedan ser disfrutados por las mujeres del tercer mundo y por las mujeres prostituidas que, como ustedes saben muy bien, son mayoritariamente precisamente del tercer mundo.

Miren, hay una cosa que sabemos quienes somos de izquierdas y quienes somos feministas, hay una cosa que la sabemos de memoria: Dicho de otra forma: Nos compromete, nos compromete radicalmente. Y les voy a poner un ejemplo. Si se llega a la conclusión, ideológicamente, de que la prostitución es un trabajo como otro cualquiera y que es un servicio que presta un grupo de mujeres a la sociedad, eso va a generar dentro de los niños y de las niñas de una forma bastante invisible aparentemente, aunque no hay invisibilidades ni casualidades -por cierto, en los sistemas de dominación, si alguno de ustedes fuese psicoanalista diría que tampoco en las biografías individuales.

prostitutas profesionales prostitutas abolicionistas Para eso ya hubo una presión previa de los primeros grupos que empezaron a denominarse trabajadoras sexuales. Sobre todo han logrado colaborar con la justicia, dando elementos a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas Protex o a otras partes de la justicia para detectar encubrimiento de prostíbulos y mostrar estos avisos como una forma de captación para la prostitución y la trata de personas. Vemos que los problemas de las desapariciones siguen sin resolver. Porque el dinero determina el momento en que van a tener que dejarse eyacular sobre su cuerpo. De todas maneras sigo cuestionando prostitutas profesionales prostitutas abolicionistas políticas oficiales como insuficientes.

Barnés Aunque no es legal, miles de españoles siguen recurriendo a los servicios de las profesionales. Seguramente se lo pensarían dos veces si escuchasen estas palabras. Lo que Valisce defiende, no obstante, es que estos mismos efectos también se producen en el caso de la despenalización. En Titania Compañía Editorial, S.

Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes. Valisce comenzó a prostituirse a mediados de los años ochenta. Barnés Contacta al autor. Tags Social Prostitución Opinión. Tiempo de lectura 6 min. Aunque no es legal, miles de españoles siguen recurriendo a los servicios de las profesionales. La prostitución masculina desde dentro: Por qué la prostitución se ha convertido en un trabajo típico de clase media Por Héctor G.

Por supuesto que ahora el derecho natural no es un derecho fundamental en la teoría política, es un derecho fundamental en la religión. El telón de fondo que hay en todo esto por supuesto es la Edad Media, donde no existía el libre consentimiento y las vías políticas eran otras.

De individuos libres e iguales solamente pueden surgir sociedades libres e iguales. Solamente hay un modo, y ese modo es el que va a articular toda la modernidad, a partir del consentimiento: Cuando no hay consentimiento, cuando no hay sufragio, cuando no hay voto en sus diversas modalidades no hay legitimidad. Esa es la clave de por qué las dictaduras no son legítimas: En el siglo XVIII se dice que se puede concretar a través del contrato social, a través de un contrato firmado desde la libertad y la igualdad por todos y cada uno de los individuos.

Bueno, qué duda cabe que al principio los individuos van a ser varones, y qué duda cabe que vamos a tener que esperar un siglo para que ese concepto de todos los individuos sean hombres y mujeres. Pero aquí -y esto es lo que me interesa señalar- se abren dos modalidades de contrato. Pero hay un autor que se llama Locke que dice que la libertad y la igualdad tienen que tener algunas características, y la característica que debe tener la libertad es que debe ser ilimitada. Dicho de otra manera: Y después, hay otro teórico, Carl , que dice que los contratos tienen que tener algunos límites.

Y aquí entramos en el grandísimo debate que surge en el XVIII y que existe ahora de si se pueden poner límites a la contratación y al consentimiento. Parece ser que hemos llegado a la conclusión de que a los contratos sí se les puede y se les debe poner límites. Locke lo que dice es que la libertad de un individuo debe de llegar tan lejos, tan lejos, tan lejos que puede decretar su propia esclavitud y que puede establecer un contrato con un individuo en el que él decida ser esclavo.

A esto le contesta Rousseau en unas cartas, en unos textos en los que hace una afirmación que es importante, y la afirmación que hace es que, si un individuo es capaz de decretar su propia esclavitud pierde su condición de humanidad. Aquí por primera vez, cuando se abren las teorías del contrato social, por primera vez en la historia se dice que los contratos tienen que tener límites, porque los contratos, cuando son ilimitados, desembocan en otro tipo de tiranía o en otro tipo de dictadura, por decirlo así.

Por lo tanto, es la primera vez, en el siglo XVIII, en que se dice que no hay relación legítima que no esté basada en el consentimiento, en el contrato, y al mismo tiempo es la primera vez que se señala que los contratos tienen que tener algunos límites.

En el siglo XIX ocurre otra cosa, y es que aparece un tipo de pensamiento que ya lo vamos a asumir desde luego de una forma radical quienes estamos dentro de esa tradición intelectual y este movimiento social que es el feminismo, en el que va a aparecer un tipo de pensamiento que se va a llamar la hermenéutica de la sospecha.

Es decir, se va a sospechar sobre todas las realidades políticas que se han construido a lo largo de esa época de modernidad, que va a ser el siglo XVIII. Y uno de los autores que va a introducirse o que va a fundar esta hermenéutica de la sospecha va a ser precisamente Marx. Marx va a sostener la siguiente hipótesis: Y el telón de fondo histórico que va a tener Marx cuando haga esa afirmación va a ser la revolución industrial. De modo que Marx va a considerar que el contrato social ha de ser limitado, que la idea de libre y radical consentimiento tiene que mirarse a la luz de otras realidades.

Y va a decir Marx en clave económica lo mismo que dijo Rousseau en clave política. Esto es una de las partes de lo que llamaríamos la hermenéutica de la sospecha: Y eso sucede en el siglo XIX. Esta mujer va a decir que algo le pasa al contrato social y algo le pasa al contrato económico de Marx, que ahí se esconde algo que nunca ha sido dicho.

Una democracia que tiene la apariencia de ser perfecta, una sociedad que tiene la apariencia de ser libre, pero algo ocurre cuando las mujeres no pueden votar, cuando las mujeres no tienen derecho a la educación, cuando las mujeres no tienen derecho al trabajo.

Entonces ella va a acuñar un concepto que cree que tiene la suficiente capacidad explicativa para dar cuenta de esa situación de inferioridad y de subordinación social de las mujeres; y ese concepto que va a acuñar va a ser el concepto de contrato sexual.

Por supuesto que son recursos metodológicos, por supuesto que son ficciones políticas; naturalmente, que solamente tienen capacidad explicativa para dar cuenta de las cosas que pasan. Este contrato sexual es que los varones van a establecer un pacto por el cual, a través de ese pacto van a asegurarse que las mujeres son de su propiedad.

Y quiero decirles que en el origen de los tiempos las mujeres, de verdad, empíricamente contrastable, eran propiedad de los varones. Tampoco creo que digo nada nuevo si en muchas partes del planeta seguimos diciendo que las mujeres son propiedad de los varones.

El contrato sexual tiene una característica; y esa característica yo a ustedes les pido que se pongan en el Neolítico, nos podríamos poner en el Paleolítico, nos podríamos poner en la Edad Media, pero se refiere al origen de los tiempos. En este contrato sexual, los varones lo que van a firmar es que cada varón tiene que ser el dueño de una sola mujer. Este concepto, este pacto va a dar lugar a esto que se llama el matrimonio, a esto que se llama la familia patriarcal que, como ustedes saben y afortunadamente, ha dado unas cuantas vueltas y ha dado unos cuantos giros, y es un poco menos opresiva, digamos, o por lo menos existen otras vías.

Esto es exactamente la prostitución. La prostitución o el abolicionismo se diferencia radicalmente del prohibicionismo, las feministas no somos prohibicionistas porque seamos unas moralistas victorianas del siglo XIX. Y eso es lo que diferencia el abolicionismo del prohibicionismo. Pues nos interesa porque no se podría entender la prostitución como un ejercicio de libertad sexual de las mujeres. La prostitución es una forma onerosa y una forma extraordinariamente dura de ganarse la vida. Para terminar, quiero mostrar que el consentimiento al que se apela como fundamento de la legitimidad de la prostitución es inicuo, tal y como señalaba Rousseau desde un punto de vista moral y desde un punto de vista político.

El contrato tiene que tener límites, y las sociedades en las que vivimos ponen límites al contrato, pese a que el liberalismo haga una exaltación de que el contrato no tiene que tener límites. Creo que hay que mover el debate, porque que algo se elija no significa que esté bien.

Pero, aunque fuera así, los cuerpos humanos no pueden consumirse. Vamos, que centrar el debate en si es libre o no la elección es un error, porque la prostitución es negativa desde la base.

Ellos sí han decidido libremente y sin coacciones organizar, traficar, lucrarse, legislar y pagar por prostituir mujeres desde hace siglos. Siempre fue un negocio esclavista dirigido por hombres en un mundo del que se han apropiado de los recursos y del ejercicio del poder.

A menudo vemos a hombres que defienden la prostitución decir que esto es un debate, que la prostitución, la pornografía, tratan sobre la libertad y el deseo de las mujeres. En realidad, es el discurso del que cosifica, lo vemos en los partidos y sindicatos que hablan de un interés general de la clase trabajadora cuando en realidad defienden intereses de la burguesía. Necesitan colonizar los espacios contestatarios de mujeres, sobre todo en épocas económicamente depresivas y de crisis institucionales.

Esta situación no permite aceptar y sostener que con estas condiciones desfavorables se pueda hablar seriamente de una auténtica libertad de elección, es decir, sin condicionamiento alguno de género mientras subsistan injusticias sociales tan evidentes.

Creemos que no es justo, no lo aceptamos. Es un término inventado por el lobby proxeneta para blanquear sus negocios. Si las prostituidas son trabajadoras, ellos ya no son proxenetas o rufianes sino empresarios.

Es una forma de invisibilizar la violencia que ejercen y hacer aceptable a la sociedad algo que es una violación de los derechos humanos fundamentales. El discurso de trabajo sexual blanquea whitewash la explotación desviando el foco de la violencia patriarcal. Como los medios de comunicación suelen estar en manos de hombres, muchos de ellos puteros, el argumentario proxeneta lleno de falsedades recibe mucha acogida y difusión porque dice lo que los puteros quieren oír y que se diga de ellos: Invisibilizan a las supervivientes de la prostitución que hablan sobre la violencia sufrida.

No creemos que la prostitución sea un trabajo como cualquier otro. Nosotras creemos firmemente que la prostitución no es trabajo, es violencia y esclavitud. La prostitución no es un trabajo. El mundo funciona como una cadena de acontecimientos: Razonemos con la hipótesis del argumentario promovido por el lobby proxeneta de que existen mujeres que eligen libremente, reclaman derechos laborales y necesitan una regulación que mejore sus condiciones de ejercicio y que para ello hay que regular o legalizar la prostitución.

Que devuelvan lo que nos roban para que la pobreza no empuje a ninguna mujer a la prostitución. Esto debe financiarse con las multas a los puteros, la incautación de los bienes que mafias y proxenetas han conseguido explotando sexualmente mujeres y niñas.

También debe financiarse a cargo de los presupuestos generales del estado patriarcal. El dinero que les sobra a los hombres con el que pagan por prostitución debería estar en manos de las mujeres que lo necesitan para que no pudieran someterlas. La mejor forma de evitar las injusticias que soportan las prostituidas es que no sean prostituidas.

Ninguna mujer y ninguna niña debería verse obligada a hacer felaciones a 20 desconocidos todos los días. En mayor o en menor medida, ejerce un efecto muy dañino de control y de asedio al desarrollo de la sexualidad femenina. Así que sí, afecta a la esfera privada de manera muy profunda. No es posible que nos construyamos a nosotras mismas como sujetos plenos si vivimos en una sociedad donde claramente no lo somos. El hombre que compra a la mujer, que paga por sexo, lo considera un servicio.

La exprostituida Huschke Mau explica como son los puteros: Por qué los hombres buscan mujeres prostituidas y qué piensan de ellas. Las consecuencias son varias y muy graves. En Alemania se ha duplicado la trata desde que se legalizó la prostitución en El aumento de la trata trae aparejado el aumento de la presencia de redes criminales en nuestro entorno y con ello la corrupción, la inseguridad y el peligro de que también nuestras niñas caigan en sus redes mafiosas.

Otra consecuencia es el perjuicio que supone a los derechos de las mujeres no prostituidas y a nuestra vida sexual. Los hombres se comportan con sus parejas, amigas, novias, etc. Aprenden esta forma de sexualidad violenta en la pornografía y prostitución con lo que la satisfacción sexual de las mujeres cae en picado.

La prostitución es incompatible con la igualdad entre hombres y mujeres. Por supuesto que en España se puede abolir al igual que se ha abolido en Francia. Son un enorme lobby putero-proxeneta. Hay mucha corrupción, lo que puede facilitar a los proxenetas que se legisle a su favor legalizando la prostitución.

Ciudadanos en un peligro claro para los derechos de las ciudadanas, asusta que crezca en escaños porque es un partido muy machista y neoliberal. Las partidarias de abolir no tenemos el poder ni los recursos que tienen ellos. Pero tenemos la fuerza de la realidad, que no se puede invisibilizar y enmascarar siempre. Tenemos la fuerza de un movimiento feminista enorme con aliadas en todos los partidos políticos e instituciones que luchan por conseguir leyes abolicionistas. Los puteros y los proxenetas saben perfectamente el maltrato que supone la prostitución por mucho que quieran disfrazarlo de libertad y voluntariedad.

Es a la gente de buena voluntad que no conoce de primera mano lo que ocurre en los burdeles a quien debemos interpelar, ese es nuestro propósito y para ello dedicamos altruistamente nuestro tiempo y nuestro esfuerzo.

Por Henar Vírseda TradxAbolición. Haz clic para compartir en WhatsApp Se abre en una ventana nueva Haz clic para compartir en Twitter Se abre en una ventana nueva Haz clic para compartir en Facebook Se abre en una ventana nueva. Por mi parte soy traductora profesional y feminista radical.

Soy psicóloga, terapeuta familiar y especialista en trauma. Me llamo Elena de la Vara.

About the author

prostitutas profesionales prostitutas abolicionistas administrator

so far

prostitutas profesionales prostitutas abolicionistasPosted on10:12 pm - Oct 2, 2012

Should you tell it � error.